Pedro lleva toda una vida dedicado a la restauración. Desde Villatobas (Toledo), pasando por Príncipe de Viana, Viridiana, Barlovento, La Aldaba… hasta montar su primer restaurante, El Rinconcito de Serrano, llamado así por los 32 m2 que ocupaba. Ahí, debido a su buen hacer, y tras once años, abrió La Taberna de Pedro en Alberto Alcocer y acaba de trasladarse a la calle Montalbán 3, puerta con puerta con La Vinoteca de Luis García de la Navarra, su hermano. Por cierto, uno de los mejores sumilleres del país.